Allium flavum es una planta perenne herbácea de tipo bulboso, que cautiva con su asombrosa coloración.
La planta alcanza una altura de 30 a 40 cm. Las hojas son estrechas, rugosas, semicilíndricas, de color verde oscuro, formando una impresionante roseta basal. Para el cultivo se recomienda elegir zonas bien iluminadas con suelo arcilloso o pedregoso.
La floración ocurre a principios de verano y dura unos 30 días. Pequeñas flores amarillas en forma de campana cuelgan de finos pedicelos alargados. Los estambres y pistilos sobresalen fuertemente del perianto. Las anteras son de color amarillo soleado. Las inflorescencias son laxas, umbeliformes.