Crocus tommasinianus - Es uno de los azafranes botánicos más tempranos y resistentes, que florece incluso bajo la nieve, creando una delicada alfombra lila. Las pequeñas flores en forma de estrella, de 3–4 cm de diámetro, tienen pétalos alargados con un brillo plateado en la parte exterior, lo que les confiere un resplandor nacarado. Esta variedad es ideal para naturalizar en céspedes, debajo de árboles, en rocallas, bordes o macetas.
Los azafranes 'Tomasinianus' son resistentes a las heladas (zona 3–8, hasta -40 °C). Prefieren áreas soleadas o ligeramente sombreadas con suelo bien drenado (pH 6–7). Los bulbos se plantan en otoño (septiembre–octubre) a una profundidad de 5–7 cm con un intervalo de 3–5 cm. El mantenimiento es mínimo: no requieren riego, y los bulbos no necesitan ser desenterrados durante 4–6 años. La variedad es resistente a enfermedades y plagas.